© 2002-2018, Ángel Espinosa Gadea.

Diez preceptos en el desempeño de mi trabajo

01

Siempre a tiempo

Siempre entrego mis traducciones dentro del plazo establecido. Por lo general, incluso con bastante antelación.

 

02

Calidad

Entrego una traducción fiel al espíritu del original, fluida y que respete el vocabulario del texto y el genio y la idiosincrasia del idioma español.

 

03

Confidencialidad

Soy consciente de que los documentos que traduzco contienen información delicada. No revelo mis traducciones a nadie en absoluto y respeto escrupulosamente el secreto profesional.

 

04

Especialización

No he dejado de estudiar y de formarme desde que me gradué. Leo con soltura leyes y diagramas, artículos jurídicos y financieros especializados, gráficos de economía y bolsa y léxico complejo, lo que significa que no traduzco a tientas, sino que entiendo bien los textos que traduzco.

 

05

Sinceridad

Si un texto me supera porque pertenece a un campo de conocimiento que no domino (medicina, arquitectura o química, por ejemplo), rechazaré el encargo y le explicaré por qué y, si puedo, le recomendaré a alguien que esté especializado en ese campo; si estoy muy ocupado, tampoco aceptaré un pedido que no pueda ejecutar satisfactoriamente o dentro de plazo ya que ello nos perjudicaría a ambos.

 

06

La regla de Valentín García Yebra

Este eminente traductor y traductólogo dijo: «Una traducción debe decir todo lo que dice el original, no decir nada que el original no diga, y decirlo todo con la corrección y la naturalidad que permita la lengua a la que se traduce». Siempre tengo presente esta sentencia.

 

07

Traducción asistida (que no automática)

Los traductores usamos programas informáticos que nos ayudan a traducir mejor, recordándonos cómo habíamos traducido anteriormente frases iguales o similares. Como traductor experimentado, sé usar dichos programas con tacto y mesura, ya que una misma frase en inglés o en francés no siempre se traduce igual al español, en especial cuando se trata de unas pocas palabras (y no digamos ya si es una palabra suelta).

 

08

Concentración

Cuando el trabajo me absorbe, dejo de lado redes sociales, teléfonos y otras distracciones. En mi opinión es la mejor forma de evitar confusiones de fechas y cifras, olvidos, traducciones incompletas de frases alambicadas y otras trampas que la dispersión tiende a no pocos profesionales habituados a un mundo hiperconectado.

 

09

Trabajo en equipo

Formo parte de una cadena que suele arrancar en su departamento de comunicación o la empresa externa a la que usted subcontrate la redacción de sus textos y que por lo general acaba en un documento impreso o publicado en Internet que leerán miles de personas. Por ende, estoy acostumbrado a dialogar y colaborar con otros profesionales y a consensuar soluciones.

 

10

Precio justo

Sin circunloquios: mi tarifa es de 0,10 € por palabra (o de 0,14 € con revisión final incluida), sea usted agencia de traducción, empresa o cualquier otro tipo de cliente. El precio mínimo por encargo es de 36,00 € (50,00 € si es traducción jurada). IVA no incluido. Si usted o su empresa son titulares de un número de IVA válido (https://europa.eu/youreurope/business/vat-customs/check-number-vies/index_es.htm) y están domiciliados en otro país de la Unión Europea, la traducción está exenta de IVA al tratarse de una prestación de servicios transfronteriza intracomunitaria.

Mi decálogo